martes, 4 de septiembre de 2007

EL ANTROPÓLOGO INOCENTE

“El Antropólogo Inocente” es un libro sencillo de leer y, para ser un libro antropología, es un libro entretenido. Es una investigación antropológica en forma de novela El libro está estructurado por capítulos que siguen el orden de los acontecimientos, desde como toma la iniciativa de realizar un trabajo de campo, pasando por su experiencia con los dowayos hasta su vuelta a Inglaterra.
Nigel Barley era profesor de antropología en la Universidad. Sabía perfectamente la parte teórica, pero en la práctica todavía no había realizado nunca ningún trabajo de campo. Se da cuenta de que en ocasiones la teoría no tiene en cuenta algunos aspectos que dificultan la practica. La iniciativa de realizar un trabajo de campo la toma gracias a un análisis de su situación en relación con la antropología que realiza junto con un amigo. Tomada la decisión de hacer el trabajo de campo llegaba la hora de decidir a donde iba a realizarlo. La gente de su entorno le aconsejaba que fuera a África, y decidió estudiar un pueblo olvidado de las montañas del Camerún, los dowayos. Ahora solo le faltaba conseguir dinero y una autorización para realizar la investigación. Conseguir el dinero le fue fácil, mediante una beca, pero obtener el permiso le fue más complicado, ya que conseguir el visado en la embajada de Camerún, al igual que conseguir cualquier otro documento en Camerún, era muy complicado y requería horas de espera en las administraciones. Nigel cuenta que pasó varios meses solo en rellenar documentos que debía entregar en las administraciones de diversas ciudades del Camerún, lo cual resultaba caro. Mientras aprovechaba para conocer las distintas ciudades, pasó tres semanas en Yaoundé, después se dirigió en tren a N'gaoundéré, a la misión católica donde hizo amistad con unos misioneros americanos y otros franceses. Fue aquí y gracias a la misión donde consiguió un vehículo. Su siguiente lugar de destino fue Poli, donde le esperaba la misión protestante, que era una filial de la misión de N'gaoundéré. Una vez ya en Poli con toda la documentación necesaria en sus manos y a la espera de que le fuera enviado más dinero, se dedica a buscar un ayudante que le sirviera como traductor, encuentra a Matthieu. Una vez hecho todo esto se marchó hacia la población que había elegido para su estudio. Era una aldea, Kongle, situada a unos catorce kilómetros de Poli. Había dos clases de dowayos: los de las montañas, que eran más salvajes, y los del llano. En este caso Kongle era una aldea de dowayos de las montañas situada en el llano. Al llegar a Kongle es bien recibido por los habitantes de la aldea. Nigel era considerado por los habitantes como alguien superior a ellos, ya que los dowayos piensan que si un hombre blanco pasa mucho tiempo en el país dowayo es porque es un brujo que, después de muerto, se ha reencarnado en un hombre blanco. También conoció al jefe de la aldea, Zuuldibo, con quien, establecería una buena amistad. Acordaron que volviera a cabo de una semana y que tendría alojamiento para él y para Matthieu. Así que regresó a la misión protestante de Poli. Fue en este viaje donde contrajo malaria, pero logró recuperarse y por fin pudo establecerse en su aldea dowaya. La casa que les habían prestado era una choza bastante grande y muy cercana a la del jefe de la aldea, Zuuldibo. A partir de ese momento ya podía realizar su investigación, aunque no iba a ser tarea fácil. En primer lugar por la lengua de los dowayos, que es una lengua derivada de la fulani. El simple cambio de tono de una palabra puede cambiar por completo el significado de la misma, cosa que en principio resulta molesta a los dowayos. En segundo lugar, los dowayos no son capaces de pronunciar más de diez palabras seguidas si no ven que la persona con la que están hablando da señales de que les está escuchando Nigel tardó bastante tiempo en darse cuenta de lo que ocurría. Nigel los sobornaba con tabaco o cerveza para intentar sacarles información acerca de algunos rituales y creencias, que era lo que él más ansiaba. Los dowayos creen en poderes sobrenaturales y también son una población sexualmente activa. Entre otras cosas los dowayos piensan que la lluvia está producida por el “brujo de la lluvia”, que vive en las montañas. Entre los dowayos existe una jerarquía: en primer lugar se encuentran los “brujos de la lluvia” o los “señores de la tierra”; en segundo lugar los dowayos corrientes; y por último están los herreros, estos últimos están muy mal considerados ya que piensan que pueden ser causantes de algunos males que les ocurren. En lo referente a las relaciones entre hombres y mujeres los dowayos empiezan a mantener relaciones sexuales a muy temprana edad. Por ejemplo, que una joven se quede embarazada antes del matrimonio eso no es visto como deshonra, si no que es una prueba de que la joven es fértil. En cambio si que tienden a evitar cualquier contacto con una mujer que esté menstruando. El matrimonio entre los dowayos es una negociación entre el padre de la mujer y el hombre que compra a esa mujer. También se da entre los dowayos que un hombre no circuncidado reciba el mismo trato que una mujer. Los principales los rituales son: el de propiciación de las lluvias, el de la circuncisión y el de las calaveras. Todos estos rituales se celebran en la misma época del año y guardan relación unos con otros. Sobretodo el papel de la circuncisión es muy importante en todos los rituales, y está presente en todos ellos. El ritual que se celebra cuando un dowayo muere consiste en: en primer lugar se envuelve el cadáver en los pellejos de unas reses que se han sacrificado para la ocasión y se le entierra; después de dos semanas más o menos es desenterrado para quitarle la cabeza y se la examina para ver si ha estado sometido a brujería y se mete en una olla que hay en un árbol; luego el cráneo, si es de un hombre se sitúa en un descampado que hay detrás de la choza de las calaveras, y si es de una mujer o de un hombre no circuncidado se devuelve a la choza donde ella o él nació, para que de ese modo el espíritu descanse. Para los dowayos es muy importante que un hombre sea circuncidado tenga la edad que tenga. Normalmente la circuncisión se realiza entre los diez y los veinte años y se le practica a todos los jóvenes de la aldea a la vez. Los jóvenes candidatos aparecen vestidos con pieles de leopardo, cuernos de animales, túnicas y demás adornos. La circuncisión para los dowayos consiste en arrancar la piel del pene en toda su longitud. Después pasan nueve meses aislados de las mujeres. A las mujeres se les oculta todo lo relacionado con la circuncisión y nunca pueden ver un pene que no esté circuncidado. Otro dato importante acerca de la circuncisión es que esta solo se puede realizar en un año masculino. Conseguir información acerca del ritual de la lluvia fue todavía más difícil. Nigel conoció a dos brujos de la lluvia: al Viejo de Kpan y al brujo de la lluvia de Mango. Con la información que le ofrecieron ambos pudo ir recomponiendo el rompecabezas. Este ritual consiste en lo siguiente: en primer lugar se limpian las piedras de la lluvia que se encuentran en la montaña llamada “La corona de la cabeza del niño” en el día que ésta se seca por primera vez, coincidiendo con el día en que se llevan a la aldea los primeros frutos del año y coincidiendo también con la vuelta de los chicos que han sido circuncidados después de haber pasado los nueve meses sin contacto con mujeres. En segundo lugar se sacrifica una cabra negra y se rocían las vasijas de la lluvia de la casa de calaveras con su sangre. Las precipitaciones localizadas se realizan mediante un cuerno de cabra que contiene en su interior un tapón de lana de carnero, para las nubes: a continuación se encuentra un anillo de hierro que servía para localizar el efecto de la lluvia; seguidamente se encuentra la parte más importante de todas, una canica azul, como con la que juegan los niños, y que era de unos antepasados suyos desde hace miles de años. Esta canica esta embadurnada con grasa de carnero. También pueden producir lluvia los cráneos de los brujos de la lluvia que ya están muertos. A parte de estos rituales existen otros relacionados con la fertilidad de las plantas, el hambre... Además de todo esto utilizan remedios para protegerse de la brujería y enfermedades. Para proteger los campos los dowayos construyen una era excavada en el suelo y recubierta de barro, excrementos de vaca y plantas viscosas que se protegen de la brujería mediante cosas punzantes (cardos, púas de tallo de mijo o bambú y también de puercoespín) Otro remedio son los frutos de las palmeras Borassus. Su fruto es parecido a un coco, que se trata en muchos sentidos como los cráneos humanos y se colocan en el santuario del ganado para ahuyentar a los escorpiones de la aldea. Otro remedio más el "zepto”, que es una planta mágica que cura la impotencia masculina. Iba llegando la hora de volver a preparar las maletas para la vuelta a Inglaterra. También se acercaba el día de la fiesta nacional. Los dowayos debían de presentar ese día la danza de la circuncisión. Todo lo que Nigel sabía del ritual de la circuncisión lo conocía de oídas, nunca había presenciado ninguno, ya que él había llegado al poblado en un año femenino y la circuncisión sólo se practicaba los años masculinos. Y ese año si que era masculino, lo que ocurre es que no iba a poder estar presente, así que se alegró de al menos poder ver la representación de la danza. Empezó a plantearse entonces que salir del país iba a ser una tarea bastante engorrosa. El primer paso era ir hasta N'gaoundéré para conseguir el visado para abandonar el país, justo cuando recibía el visado para permanecer en él, por lo que tuvo que volver tres días después. El segundo paso era ir a la Delegación de Hacienda, donde también tuvo complicaciones. Luego pasó un mes entre Garoua, N'gaoundéré y Yaoundé. En Yaoundé unos amigos suyos franceses le pusieron en contacto con un hombre que conocía que documentación necesitaba para hacer todos los papeleos más rápidamente. Todo esto funcionó perfectamente. Por fin podía ir a la Jefatura de Policía a por su visado y se lo concedieron. Antes de irse Nigel había decidido celebrar una fiesta de despedida en la aldea. Todo el mundo estaba entusiasmado preparando la fiesta. Al día siguiente, después de la fiesta, todo estaba listo para partir. Así que se dirigió a N'gaoundéré, donde permaneció dos semanas. Finalmente, tras despedirse de Matthieu y de sus amigos de la misión, Nigel se dirigió a Douala para coger el avión de vuelta a Inglaterra, aunque hizo una parada de descanso en Roma, donde le robaron en su habitación del hotel toda la documentación y el poco dinero que le quedaba. Tras permanecer dieciocho meses en Camerún y con su correspondiente denuncia y sin documentación llegó a Inglaterra. Seis meses más tarde Nigel regresaba de nuevo al país Dowayo.


BARLEY, Nigel. El antropólogo inocente: notas desde una choza de barro.


Reflexiones sobre "El antropólogo inocente"